jueves, 2 de octubre de 2014

Autorretrato lingüístico



Autorretrato lingüístico

 

 

Yo nací en Santander, es decir, mi primera lengua fue el castellano. Con esta lengua mis padres me educaron y me siguen educando. Desde que empecé al colegio cuando tenía tres años comencé a familiarizarme con el inglés, es una lengua bonita pero difícil de aprender para estudiarla mejor voy a una academia, para ya en un par de años sacar el "first". También cuando fui al colegio adquirí algún conocimiento del francés pero lo malo es que cuando fueron avanzando los cursos lo deje apartado de lado y lo cogí como optativa en 1º y 2º de la E.S.O. pero la verdad es que el nivel era muy bajo mucho más que el que tuve yo en 6º de primaria. El francés es una lengua bonita pero me ha dejado de gustar porque en general los franceses me caen mal, el problema es que no sé porque, pero como a mí, yo creo que a una gran mayoría les pasa igual que a mí , igual es por los pitidos que le meten a Nadal en "roland garros" o por esos controles antidoping tan sospechosos que le hacen a contador pero da igual siempre seguiremos siendo mejores que ellos en los deportes También conozco algo el euskera una lengua un poco rara con bastantes "K" en su ortografía, La conozco gracias a unos amigos de mi pueblo llamados Fernando y Alfonso que aunque no les gusta mucho, alguna palabrilla me han enseñado.

 

 

 

FÍN


















































 

domingo, 13 de abril de 2014

Actividad de creación

Actividad de creación


Este verano nos fuimos de vacaciones de Puerto Rico, ahí donde hay muchas playas de arena blanca; en una de las playas ¡ay! Que daño, cuando me mordió el cangrejo, fue un dolor terribles, después cuando mi hermano vio el tiburón, me asuste pero cuando nos dijeron que no eran carnívoros nos tranquilizamos.
Cuando mi hermana vio los lagartos se dio un  susto terrible, imagínate, si le da  miedo una lagartija, con un lagarto…., vamos le da un infarto.
 Uno de los días de nuestras vacaciones nos fuimos a ver una exposición sobre los orígenes del ron Bacardí, debía de haber metros cúbicos en la bodega.
Allá donde íbamos nos lo pasábamos en grande, de miedo, hasta que el taxista que nos llevaba por el viejo San Juan, se dio con un haya, si no te sorprendas, en San Juan también hay hayas, ¡bah! , no nos pasó nada, sólo el susto.
Al día siguiente del golpe contra el haya, nos hallábamos muy cansados por eso sólo fuimos a la piscina, aunque luego llamamos a unos amigos para cenar y nos dijeron que algunos no podrían ir, pero que otros   de ellos seguro que van a la cena en la conocida pizzería. Después de la pizzería, esa noche, yendo por último  al hotel, nos abordaron unos atracadores así que corrimos como si no hubiera mañana.
Cómo nueva excursión, realizamos una visita por las fincas de la zona, menudas vallas para el ganado, hechas con traviesas de tren, por último ese día fuimos a comer “ bacalaito”, pescado frito, en un puesto típico  al que nos llevó nuestro tío .Y para rematar ese día decidimos ir a “ Playa Sucia”, nunca un nombre pudo ser tan falso, ya que su arena es blanca y su agua azul turquesa, pero en sus fondos hay arrecifes de coral, “coral de fuego”, con uno de ellos me raspé el pie y tuve que  dar en la herida, todo un tubo de crema específica para la lesión.
Cuando regresamos al hotel, nuestra habitación estaba inundada, mi madre comentó que alguno de nosotros nos habíamos dejado un grifo abierto, nos parecía imposible y ambos le respondimos ¡Ah si!, pues no, de eso nada, no habíamos sido nosotros, ….., estábamos seguros de haber cerrado los grifos del baño. Así que como consecuencia del incidente con el agua, conocí a la persona más basta que había visto hasta ese momento en toda mi vida, el  encargado de mantenimiento del hotel, me di cuenta de la razón de no usar ciertas palabras, gestos y actitudes en las conversaciones  que tenemos con los demás.
 Y aunque no quisiéramos, llegaba el final de las vacaciones y fuimos con desgana a hacer las maletas, metimos nuestros bañadores con las camisetas y con todos los recuerdos, pero dejamos un trocito de nuestro corazón en ese lindo país, en serio, fueron las mejores vacaciones de mi vida,  pero ,……..basta ya,…. Tengo que dejar de escribir y guardar la libreta del viaje, nos vamos al aeropuerto, que si no perderemos el avión, pues   lo primero que teníamos que hacer,  nada más llegar, era embarcar a las perritas,  ya que una cosa que se me ha olvidado  deciros es que, con nosotros llevamos a nuestras dos perras, Neila la pastor belga, negra como el azabache y la rubita Kelly,  una  labrador retriever super cariñosa.


martes, 4 de marzo de 2014

Actividad de creación

La muerte sin violencia del Légolas de Literatura.



Este suceso ha ocurrido en el instituto Las Llamas de Santander (Cantabria), el día 28/2/2014,  y ha sido protagonizado por el profesor de Lengua Castellana y Literatura, Don Enrique Castillo, que con un arco y unas flechas,  paraliza a todo alumno que le interrumpa durante sus explicaciones, ya que le molesta mucho que los alumnos no le atiendan.



La historia comienza cuando todos sus alumnos empezaron a tomarse confianzas con él, y él con ellos. Un día durante su magnífica explicación, se comenzó a oir un murmullo de fondo y de repente se volvió y no era él,  Don Enrique, "Quique", era Légolas, disparando con su arco. Los alumnos quedaron inmovilizados por la aparición, se hizo el silencio y gracias a la ayuda prestada por Légolas, Don Enrique, "Quique" para sus alumnos, pudo continuar la explicación sobre el atributo  en la oración.
 Las flechas de este profesor, " Légolas", ya son famosas por casi todo el instituto.

A diario, se producen un gran número de heridos, lo que implica la estancia casi permanente de una  ambulancia a la puerta del instituto. En nuestra clase resultan heridos unos diez alumnos cada día. Aunque los lunes, la tasa de heridos baja bastante, no se si se deberá a que los domingos duerme bien, o porque nosotros no revolvemos tanto.

Voy a narraros la última gran batalla sucedida en mi clase, 3º C de E.S.O.. El viernes antes de Carnaval, los ánimos de la clase estaban alterados, y él insistió en explicar  los aspectos más relevantes de "El Lazarillo de Tormes", el susurro fue creciendo, pasó a rumor, y seguía creciendo, Quique nos advirtió  que si el murmullo no cesaba, castigaría enviando al pasillo a todo alumno que pillara hablando, pero como podeís comprender, ese castigo para él no es nada. Algunos nos temimos lo peor, y guardamos silencio, pero otros no le hicieron caso, y  al girar sobre sus talones en la tarima, pudimos ver  de nuevo a Légolas, lanzando una lluvia certera de flechas, sobre los irresponsables que no callaban.
 Aunque en cierto modo entendemos al profesor, esto se va a tener que acabar, por como siga lanzando flechas,  los alumnos van a disminuir y su clase quedará vacía.